Odontopedriatía

Seremos delicados y cariñosos en el trato para que el niño comience a ver que el dentista es su amigo y que lo único que quiere es revisar y cuidar sus muelas. No queremos ser la causa de malas experiencias que luego el niño arrastre toda su vida.

Por eso si un día no se puede hacer el tratamiento por miedo o falta de colaboración, no pasa nada. El niño debe sentirse libre y saber que se puede demorar la cita.

Es importante que los padres recuerden que los niños “heredan” muchas cosas de ellos, entre otras los miedos y las fobias. En el caso que usted tenga pánico al dentista, que su hijo nunca lo sepa. No sabe cuanto le va a ayudar y el “lastre” que le quita de encima. Por lo demás (la buena experiencia) déjelo de nuestras manos.

Hoy vamos al dentista

Los niños pueden tener miedo a personas y a los lugares desconocidos pero el miedo a ir a su visita de odontopediatría no es algo natural. Si no queremos que el niño tenga esta actitud cuando nos visita, se tiene que actuar con prudencia y sin mentiras.

Primeramente, y muy importante, no se puede condicionar el miedo con relatos de experiencias propias desagradables ni usar la visita al dentista como una amenaza.

Se debe transmitir a los niños confianza y seguridad cuando nos visiten y evitar las mentiras con frases como “no te hará daño” o no “sentirás nada” puesto que una única mala experiencia haría que tu hijo o hija no confiara más en tus consejos tranquilizadores.

Lo mejor es decirle que siempre tendremos cuidado de no hacer daño y que si hace un gesto de advertencia, el odontopediatra tendrá en cuenta sus molestias.

¡No dude en llamarnos a nuestro teléfono de urgencias: 685 578 005 si su hijo\a ha sufrido algún traumatismo fuera del horario de la clínica!